Pasaron tres años, hasta que volví al mundo del carnaval, chirigota de Fernán-Núñez, con letra y música del gran "Aguito", lo que llevaba consigo, el compromiso de ir si o si al concurso de Córdoba.
Estaba estudiando en Córdoba por aquella época, pero ya en verano empezaron los ensayos, y me comprometí a salir aunque solo podría ir los fines de semana a ensayar (me escape muchos jueves también).
Tras algunas dudas iniciales, se hace cargo de la chirigora Paco Luque (Tasley), y aunque hubo algún que otro roce considerable, la chirigota llegó (con más ganas que calidad) al Gran Teatro. Entoces locales y provinciales participaban por separado y había hasta dos cribas antes de llegar a la final.
Recuerdo que el primer día fue un fiasco y salimos muy defraudados, tras algunas correpciones, mejoramos el segundo día, y pasamos a la gran final. Nos informaban del pase por teléfono, había que llamar a altas horas a la Asociación y me tiré toda la noche llamando, hasta que me dieron el notición, sali corriendo de alegria a las tres de la mañana y desperte a mis padres en su cama, para decirles que estabamos en la final.
El día de la gran final, estabamos eufóricos, (algunos demasiado), y la verdad es que lo bordamos, todo estaba saliendo perfecto, hasta que... a una entrada de guitarra mal dada se unió nuestra mala cabeza y nos saltamos una cuarteta, pero en lugar de seguir nos quedamos callados, muchos segundos, demasiados, hasta que "Aguito" siguió cantando y nosotros nos enganchamos a él, pero ya era tarde, perdimos el primer premio. Nunca olvidare las caras de pena de algunos compañeros en el camerino, a pesar de que con el Director la convivencia fue mala, con los compañeros en general no hubo problemas y siempre tendré esa espinita clavada de no llevarme un primero con una chirigota de Fernán-Núñez en Córdoba, aunque, nunca se sabe... y el premio todos saben que es lo de menos...